

El Coro San Jorge organiza conciertos para cualquier ocasión. Consulta nuestro repertorio y fechas disponibles.
Si necesitas un coro para tu boda, el Coro San Jorge tiene una larga experiencia en estas ceremonias y un precioso repertorio de música para bodas que te emocionará.
Date una vuelta por nuestras grabaciones. Desde el Gloria de Vivaldi a música para bodas y otras celebraciones religiosas.
Parroquia de Santa María la Blanca de Montecarmelo. Carretera de Colmenar Viejo Km.12, 28049 Madrid. www.santamarialablanca.es
El Coro San Jorge obtiene el Primer Premio en el “III Certamen Nacional de Corales de Rivas-Vaciamadrid, Rivas en Canto”, bajo la mano de su director, Ignacio Yepes.
12 de julio de 2008, 19:00h. Comienza la tercera edición de este concurso nacional en el auditorio Pilar Bardem de Rivas-Vaciamadrid (Madrid), del que, horas más tarde, el Coro San Jorge bajo la dirección de Ignacio Yepes saldría como ganador obteniendo el Primer Premio.
A las cinco menos cuarto de la tarde iban llegando los primeros coches al auditorio. A las cinco debíamos estar todos allí. Algunos minutos después nuestro presidente, Javier Martí, acude al sorteo junto a los representantes del resto de los coros donde se decidirá el orden de actuación de los mismos. Esta vez nos ha tocado terceros. El orden de actuación es el siguiente:
- Orfeón Universitario de Málaga (Málaga)
- Camerana Coral de la Universidad de Cantabria (Santander – Cantabria)
- Coro San Jorge (Madrid)
- Coral Reinaxença (Sant Boi de Llobregat - Barcelona)
- Coro de la Universidad San pablo CEU (Madrid)
Los coros deben interpretar cuatro obras de los siguientes estilos:
- Obra obligada (común a todos los coros) “Libres en el Aire”, de Alejandro Montejano con letra de Jesús Jiménez Reinaldo.
- Obra libre del renacimiento
- Obra libre popular
- Obra libre
Pasamos a realizar la prueba acústica por el mismo orden de actuación. Cada coro dispone de 10 minutos para situarse en el escenario, probar la acústica del auditorio, iluminación, etc… Llega nuestro turno y accedemos al escenario por una escalera del backstage; el escenario es bastante grande y profundo. Las tarimas están colocadas al fondo del todo, muy metidas en profundidad; nos subimos a ellas. Comenzamos a cantar una de las piezas mientras nuestro director Ignacio se va a las butacas del público para calibrar el sonido. Mientras seguimos cantando regresa al escenario e interrumpe diciendo: “Venga, todos hacia delante”. Nos bajamos de las tarimas y avanzamos unos cuantos metros hacia el borde del escenario. De esta forma ganamos bastante sonoridad en el escenario ya que al no haber una concha acústica se pierde el sonido hacia arriba. Volvemos a nuestra sala.
La peculiaridad de este concurso es que los coros participantes se sientan a ver las actuaciones del resto, es decir, en lugar de esperar en las salas correspondientes todos los coros están sentados con el público desde que comienza el concurso. Posteriormente los coros también tienen opción de votar para otorgar el “premio del público”, aunque, como es lógico, las papeletas individuales de votación eran especiales para los coros ya que nos dieron papeletas con el nombre de las otras cuatro agrupaciones, excluyendo el propio. Esto provoca que el tiempo de espera hasta que salimos al escenario debemos permanecer sentados, y puede perderse la tensión e incluso las voces pueden verse afectadas…
Minutos antes de las siete vocalizamos para que todo salga bien. Todo el trabajo está hecho, ya solo falta demostrarlo en el escenario.
Ya estamos sentados y los nervios comienzan al escucharse los primeros aplausos para que salga el primer coro. Se interpreta en primer lugar la obra obligada para todos los coros, e inevitablemente comenzamos a hacer comparaciones de interpretación. Los andaluces han entrado en el escenario con pie firme y colocan el listón a buena altura, a pesar de que tuvieron que cambiar una de las obras que iban a interpretar por causas ajenas a ellos.
Llega el turno de los cántabros y nuevamente se puede ver que el nivel está muy fuerte. También la interpretación de la obligada tiene un toque diferente a la nuestra. La obra popular gusta bastante al público. Todo puede pasar.
Nos toca a nosotros. Salimos algo entumecidos por la espera en nuestras butacas sin podernos mover. Las sensaciones en el escenario son buenas aunque tenemos algún problema de acústica ya que estábamos todos al mismo nivel del suelo y habíamos dejado las tarimas detrás de nosotros. Justo antes de comenzar nuestro director intenta colocar su atril a una cierta altura pero éste se le resiste; parece que no se queda fijo y cada vez que lo sitúa a la altura adecuada termina por ceder y bajarse del todo. Tras unos segundos de lo que parecía un número de “les luthiers” con nuestro director Ignacio “peleándose” con el atril rebelde y con el público entregado entre aplausos y risas, tuvo que aparecer otro de los directores, José María Álvarez (CEU) –al cual agradecemos su ayuda en ese momento- para poder colocar finalmente un nuevo atril. Comenzamos con la obra obligada, muy exigente para comenzar nuestra actuación. Ahí estaba nuestro director para exprimirnos al máximo.
La obra del renacimiento, “Surge propera amica mea” de Francisco Guerrero es una buena baza por su complejidad; tiene dos partes muy diferenciadas y cantidad de matices en toda la obra, que hace que no se pueda bajar la guardia ni un segundo. La obra popular “Ensalada de la Carbonerita” de Alberto Blancafort es una obra muy fresca y compleja, y al concluir se ve que al público le ha gustado mucho arrancando unos cuantos “bravos”. Por último, como obra libre llevamos el “Salmo 43 -Richte mich, Gott-” de Félix Mendelsson, un gran contraste respecto a las obras anteriores, que hace que el público rompa en una sonora ovación. Salimos muy satisfechos con nuestra actuación.
Continúan los catalanes con un coro muy numeroso y con buenas voces. No se quedan atrás ni mucho menos.
Por último el otro coro madrileño, el Coro del CEU, realiza una actuación muy trabajada y meritoria ya que era el coro menos numeroso de cuantos nos presentábamos a este certamen.
Concluía así el certamen. Sin lugar a dudas todos los coros se habían empleado a fondo y el primer premio iba a estar muy caro.
Una pausa de media hora hizo que pudiéramos hablar con nuestros amigos y familiares que habían venido a vernos, y también hablar con miembros y directores de los otros coros. Las quinielas eran muy variadas aunque muchos fueron los que destacaron nuestra actuación.
Regresábamos a nuestros sitios, esta vez para escuchar al Coro de Rivas que nos hizo pasar un rato muy agradable antes de la entrega de premios.
La presentadora comenzó anunciando el ganador del “premio del público”; fue a parar a la Camerata de Cantabria, ¡enhorabuena!
A continuación tocaba el turno del Segundo Premio (el certamen consta de dos premios del jurado más el premio del público). Nuevamente la Camerata era nombrada y se hacía también con ese galardón. Finalmente, y tras unos segundos de silencio interminable, la presentadora anunció el ganador del certamen:
¡¡El Coro San Jorge obtenía así el Primer Premio del III Certamen Nacional de Rivas!!
Tras estos momentos de alegría nuestro director fue invitado a interpretar de nuevo una obra, como corresponde siempre al coro ganador, pero en su lugar invitó a todos los coros a que subieran al escenario a cantar la obra obligada; ¡un gran detalle, sin duda!
Posteriormente compartiríamos una cena en el exterior del auditorio, y compartiríamos también muchos cantos entre todos los presentes. Realmente fue muy agradable poder estar todos los coros juntos.
Es el momento de dar las gracias, y en primer lugar hay que dárselas a todos los miembros del Coro San Jorge que han hecho posible que 32 años después de su fundación siga cosechando éxitos en lo más alto; gracias por el esfuerzo y la ilusión de estos meses de trabajo.
También agradecer el trabajo de la Junta del coro que trabaja “a la sombra” con el apoyo de un gran equipo humano y que, representada por su presidente Javier Martí, hace posible que sigamos ilusionados con multitud de proyectos año tras año. Así mismo agradecemos a todos nuestros familiares y amigos que nos habéis acompañado en todo momento sacrificando vuestro tiempo y dándonos vuestro apoyo incondicional.
No podemos olvidarnos de agradecer la presencia entre el público asistente de D. Luis Lezama que, una vez más, nos ha apoyado en los momentos clave representando a la Parroquia de Santa María la Blanca de Montecarmelo a la cual pertenecemos.
Por último, agradecer a nuestro director Ignacio Yepes el gran trabajo que ha hecho con nosotros durante este tiempo, y sin el cual hubiera sido imposible la consecución de este premio. Su gran talento y profesionalidad nos ha permitido, nuevamente, llegar a lo más alto.
Esperamos que el Coro San Jorge muy pronto siga cosechando muchos éxitos más.
¡Seguimos avanzando!
Un abrazo,
Asís Cagigal